Me da mucho gusto presentar la tercera colaboración de Lectofilia. Esta vez de una muy querida y entrañable amiga a la que respeto, admiro y quiero mucho. Esperamos sea de su agrado.

 

No Entiendo el Feminismo

Me llamo Lucía y tengo cuarenta años. Fui criada por mi abuela, una mujer de pueblo nacida en 1910, que me enseñó a cocinar, lavar, planchar y limpiar desde niña y que, a los hombres de la familia, no importa si son esposo, novio, hermano, tío, primo, padre; se les atiende, ellos en el hogar no deben mover un dedo.

Sin embargo, al crecer me mudé con mi mamá y me inculcó el amor al estudio, la independencia, la autosuficiencia; estudié economía, mercadotecnia, estilismo y estoy actualmente estudiando derecho. Jamás mi padre dio un peso para mi crianza y durante los cinco años que estuve casada tampoco tomé un peso de mi exesposo.

Actualmente vivo con mi novio, catorce años menor, aportamos los dos tanto económicamente como en el hogar y me siento plena y feliz.

Las personas generalmente creen que los estudios son cultura general y no, no lo son. ¿Qué sé yo de feminismo? Nada. ¿Qué he leído yo de feminismo? Nada, los únicos roces con mujeres feministas los he tenido por redes sociales, cuando he comentado que espero a mi pareja para que prenda el boiler o que no puedo cargar un garrafón, y he recibido tremendas regañadas.

Creo en la igualdad de derechos, en que intelectualmente puedo igual o más que un hombre; pero físicamente, lo siento, definitivamente no, mido un metro y medio y he llegado a pesar cuarenta kilos, así que mi cabeza no da para entender una completa igualdad.

No tengo que entender el feminismo para respetarlo, para no querer cambiar a nadie y dejar que si eso las hace sentir plenas es el camino correcto, pero sí espero que de otra mujer, otra como yo, otra de mi género, el mismo respeto. De verdad me duele ser atacada por otras mujeres, como dije, no se nada de feminismo, pero quisiera pensar que esas mujeres que me han atacado llevan un feminismo mal entendido y que el verdadero hace lo que yo intento hacer día a día, amar y trabajar por mi género, respetar mi cuerpo y mi sexualidad y sólo haber usado mi intelecto para mis estudios o trabajo, apoyar e impulsar a otras mujeres, intentar darles fuerza, motivación, comentarios positivos, solidaridad y respeto.

Ese es el único feminismo que puedo llegar a entender, ese que nos hace una hermandad, que nos hace protegernos y validarnos unas a otras… y es del único que quiero saber.