Y la esperanza muere al último

14 –Hola, buenos días. –Buenos días –contestó el detective algo sorprendido, de esas veces que nuestra mente se queda en blanco porque genuinamente era algo inesperado. Aunque, en su caso, era ya una ocasión que había repetido muchas veces en su cabeza, pero que al momento de verla realidad, también se sacó una sorpresa, ySigue leyendo “Y la esperanza muere al último”

Vendrá algo mejor

Hay que tomar una postura ante la vida. En algún podcast en el que hablaban de dios, y había una obvia sátira a la figura divina; decía el locutor que la religión se elegía de acuerdo a la debilidad mental que más nos afectara. No podría estar más de acuerdo. Igual con nuestra postura anteSigue leyendo “Vendrá algo mejor”

Y la esperanza muere al último

8 Corría entre las tuberías y el desagüe, en el aire, mar y tierra, se arrastraba, volaba y pedaleaba, corría, gateaba y andaba, manejaba, conducía y se esparcía, era inhalada, bebida e inyectada; así se imaginaba ella la nueva enfermedad: el fin de la empatía. El lector podría encontrar complicado tratar de imaginar una vidaSigue leyendo “Y la esperanza muere al último”

Y la esperanza muere al último

4 Una de las diferencias entre lo que la realidad y la literatura indican es la de, con todo permiso del lector, una movilidad en el tiempo que no sucede a voluntad, al menos en la vida del personaje en cuestión. Podemos comprender a cualquier lector como personaje, así como los que, invadiendo su privacidad,Sigue leyendo “Y la esperanza muere al último”

Y la esperanza muere al último

1 Y la pereza había muerto. Depuso el arma. Olvidó su propósito no porque quisiera así el destino, sino porque una bala, que significaba una vida, no cambiaría el curso de la historia. Solamente una noticia lo había impresionado de esa manera, un fatídico inicio de año en el que el hombre que lo sabíaSigue leyendo “Y la esperanza muere al último”

Miego: Damián

Imagínense un mundo sin guerras ni catástrofes, imagínense un mundo sin gobiernos opresores y malhechores, malvivientes, malvividos, malparidos, mal nacidos, malandrosos, mal formados. Imagínense que ningún evento es más importante que el del maestro que logra que sus alumnos aprendan, que el del bombero salvando un gatito atrapado en un árbol. Imagínense un mundo dondeSigue leyendo “Miego: Damián”

Miego: Demian

Despierta. Olvida. Demian conocía la felicidad, pero ahora no sabe si lo que era, era eso, ser feliz, pues ¿cómo saber que uno es feliz cuando ese concepto mismo es en sí inalcanzable? Bueno, él cree, y es que ¿qué concepto no lo es? Vaya, que vive en la época en que todo es unSigue leyendo “Miego: Demian”

Miego: Damián

Despierto. Observo mi habitación a oscuras y ahí me quedo. Seguramente es la una de la mañana, o media noche, no sé, pero no quiero revisar el reloj. Anoche fue una larga jornada que, por alguna razón, no me afectó físicamente. Me siento como nuevo. Todo gracias a ese espejo, ese bendito espejo que meSigue leyendo “Miego: Damián”

Mejor estar con el pinche celular

En una ocasión tuve el gusto de ir a un museo con una generación de alumnos que nunca voy a olvidar. Ahí, viendo pinturas de los más famosos, de repente uno llegó y me dijo que lloró viendo una pintura, y como mi interés fue mucho, en seguida lo acompañe a verla. Era una composiciónSigue leyendo “Mejor estar con el pinche celular”

Miego: Demian

Hacía tanto que no tenía un sueño que por una parte le resulta complaciente y por la otra totalmente enfermizo. ¿No es curioso, lectores, cómo una cosa tan ridícula como un sueño le pueda quitar su paz a Demian? Entre todas las cosas que puedan afectar a uno como ser humano, una tan irreal comoSigue leyendo “Miego: Demian”