Legión c. 11: La casa

Santiago se quedó de pie ante la casa. Vio el jardín, que era tan colorido como lo sería un sueño, uno de esos sueños agradables cuyas tonalidades son tan vivas como la fantasía misma. Algo parecía atraer de esta casa de las demás, algo la hacía resaltar, pero no siempre que algo sobresalga, signifique queSigue leyendo “Legión c. 11: La casa”

¿Leer para escribir?

Hay que sentir el llamado, la vocación. Uno no puede llevar a cabo una labor, un trabajo, una profesión, sin sentir esa espina en todo el cuerpo para generar las ganas, las energías, la motivación para desvelarse, para las horas nalga (o sea, estar sentado mucho tiempo mientras se estudia o se lee), para lasSigue leyendo “¿Leer para escribir?”