Y la esperanza muere al último

18 Las ansias son deseos reprimidos por un factor externo, un alcanzar de un objetivo que está muy a la mano, que se roza con las puntas de los dedos pero que aun no se puede tomar, que todavía no se puede hacer de uno, por eso es que nos son totalmente insoportables. Éstas crecenSigue leyendo “Y la esperanza muere al último”

Y la esperanza muere al último

17 ¿Ya mero llegamos? Es esa la frase o pregunta que el menor de edad diría ante la insistencia del viaje que se tornara largo a voluntad, eso si estos conceptos que usamos para la comprensión de las acciones humanas tuvieran voluntad propia como los humanos la tienen para poder volverse infinitos o inacabables, alSigue leyendo “Y la esperanza muere al último”

Y la esperanza muere al último

1 Y la pereza había muerto. Depuso el arma. Olvidó su propósito no porque quisiera así el destino, sino porque una bala, que significaba una vida, no cambiaría el curso de la historia. Solamente una noticia lo había impresionado de esa manera, un fatídico inicio de año en el que el hombre que lo sabíaSigue leyendo “Y la esperanza muere al último”

Miego: Damián

Imagínense un mundo sin guerras ni catástrofes, imagínense un mundo sin gobiernos opresores y malhechores, malvivientes, malvividos, malparidos, mal nacidos, malandrosos, mal formados. Imagínense que ningún evento es más importante que el del maestro que logra que sus alumnos aprendan, que el del bombero salvando un gatito atrapado en un árbol. Imagínense un mundo dondeSigue leyendo “Miego: Damián”

Miego: Demian

Despierta. Olvida. Demian conocía la felicidad, pero ahora no sabe si lo que era, era eso, ser feliz, pues ¿cómo saber que uno es feliz cuando ese concepto mismo es en sí inalcanzable? Bueno, él cree, y es que ¿qué concepto no lo es? Vaya, que vive en la época en que todo es unSigue leyendo “Miego: Demian”

Miego: Demian

Hay algo bueno al tomar una mala decisión: que de esta aprendes. Sin embargo, hay de malas decisiones a malas decisiones. Yo últimamente he estado muy asustado, pues las cosas se están empezando a salir de control, ya no es como antes, como les había dicho, que era casi lo que quisiera solamente por quererlo.Sigue leyendo “Miego: Demian”

Miego: Damián

Despierta. Ha encanecido, la vitalidad que antes radicaba en una simple hebra de su cabello ahora se ha esfumado como el brillo se esfuma de la mirada de un muerto. El silencio es inmutable en la casa, y esa camioneta afuera atrae más curiosos de los que debería repeler. Es el miedo, una de lasSigue leyendo “Miego: Damián”

Miego: Damián

Damián Despierta. Está sobre su cama, desnudo. La boca la tiene pastosa, seca, la lengua acartonada. Sus ojos hinchados, grotescamente latentes, al igual que su cabeza: laten dolorosamente. Le duele la cabeza, pero no puede seguir dormido, está suficientemente descansado. Abre los ojos y la oscuridad aún es total, alguna luz se proyecta del exterior.Sigue leyendo “Miego: Damián”

Miego: Damián

Despierta. Ese sueño lo estuvo molestando de nuevo. Es extraño, no es propio ni siquiera, parece prestado. ¿Cómo que cómo es un sueño prestado? Pues sólo puedes saberlo si lo tienes. Bueno, pues: un sueño ajeno es aquél que no quieres tener pero que aún así sueñas. O sea, es ajeno porque no es loSigue leyendo “Miego: Damián”

La ciencia ficción como arma

Leer es la actividad más variada de todas pues depende del libro, el género, el autor y hasta la forma de hacerlo: sentado, acostado, de pie, caminando, con música, sin música, en la casa, en el café; en fin, es una actividad infinita en todas sus variaciones. Y como todo, tiene sus bemoles, como laSigue leyendo “La ciencia ficción como arma”