No, mamá, no soy satánico

El acto de crear conlleva más que inspiración. Es muy cierto que si no tenemos algo que contar, pues mejor nos callamos; igualmente, es evidente que si no sentimos ese impulso de hacerlo, mejor no llevarlo a cabo. La inspiración siempre es romantizada como una iluminación divina que te permite alcanzar cualquier cosa. Nada másSigue leyendo “No, mamá, no soy satánico”

Capítulo noveno

¿Qué recuerdo? Nada. No sé si recordar, además, me convenga. Recordar es partirse a uno mismo en pedazos y conservar los extractos más culposos, y si son gozosos, se vuelven, en consecuencia obvia, de culpa y dolor, porque esos momentos ya no son presente. Veo los mensajes. Incluso así sigo sin recordar bien. En miSigue leyendo “Capítulo noveno”

Y la esperanza muere al último

17 ¿Ya mero llegamos? Es esa la frase o pregunta que el menor de edad diría ante la insistencia del viaje que se tornara largo a voluntad, eso si estos conceptos que usamos para la comprensión de las acciones humanas tuvieran voluntad propia como los humanos la tienen para poder volverse infinitos o inacabables, alSigue leyendo “Y la esperanza muere al último”