La conjura de los necios

Terco, imprudente, pretencioso, mamón, exagerado, ignorante, falto de razón, falaz, convenenciero, presuncioso, grosero, creído, decadente… hay muchas formas de calificar al hombre en la actualidad porque, de entre todas las cosas, es un necio: no acepta lo que hace, no piensa lo que dice, no comprende lo que los demás viven. Ahora, si tuviéramos aSigue leyendo “La conjura de los necios”

El literato mamador

Porque nadie lo pidió y porque a nadie le interesa, tenemos la cuarta entrega de estos abominables seres que ya hemos tratado en otros tres artículos sobre distintos tipos de mamadores, y hoy venimos con otro que tal vez no es tan popular pero no por eso deja de ser molesto como los otros. EsteSigue leyendo “El literato mamador”

Leer es una pérdida de tiempo

Supongamos por un momento, uno solo, que la lectura, el hecho de sentarse en la temida soledad, en el artilugio del escucharse a sí mismo, de descubrir los más recónditos pensamientos agazapados en los más abisales rincones de nuestro ser; supongamos que esto nos trae una utilidad práctica. Supongamos que el hecho de descifrar losSigue leyendo “Leer es una pérdida de tiempo”